del invierno

noviembre 9, 2011

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de ti.
Pero si me encuentras conduciendo allí,
recuérdame que deje flores en su puerta.

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de mí.
Saldrá el último vuelo,
y diran los altavoces de todo el aeropuerto
que tienes que marcharte.
Y allí no podrás localizarme.

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de ti.
Mi coche está parado en mitad de la autopista
sigo durmiendo dentro de aquella noche fría,
regalo de bodas del invierno.

No hay manta, café, no hay nada ardiendo,
no hay casa, no hay hijos ni perros,
no hay nadie que peine mi cabello,
no hay nadie que seque mi cabello.

 

Ella tiene el poder de adivinar mis pensamientos y poner letra y música a las emociones más profundas y escondidas.
Y Ella es tóxica.

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