del invierno

noviembre 9, 2011

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de ti.
Pero si me encuentras conduciendo allí,
recuérdame que deje flores en su puerta.

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de mí.
Saldrá el último vuelo,
y diran los altavoces de todo el aeropuerto
que tienes que marcharte.
Y allí no podrás localizarme.

Yo no quiero hablar de ti,
no quiero hablar de ti.
Mi coche está parado en mitad de la autopista
sigo durmiendo dentro de aquella noche fría,
regalo de bodas del invierno.

No hay manta, café, no hay nada ardiendo,
no hay casa, no hay hijos ni perros,
no hay nadie que peine mi cabello,
no hay nadie que seque mi cabello.

 

Ella tiene el poder de adivinar mis pensamientos y poner letra y música a las emociones más profundas y escondidas.
Y Ella es tóxica.

enero 4, 2011

poco más de una semana, casi mil vistas.

¡Muchísimas gracias a todos!

zahara

julio 28, 2009

Al principio no me pareció nada del otro mundo, pero se ha ganado un huequito en este humilde blog. Ya apareció aquí junto con Santi Balmes, pero ahora lo hará en solitario.

Una voz dulce acompañada de melodías preciosas siempre da un buen resultado.

Gracias a Carlos por mandarme esta canción, una antigua versión de “Con las Ganas”(Día 913), aunque en su momento no le presté mucha atencion.

Recuerdo que al llegar ni me miraste,
sólo fui una más de cientos
y, sin embargo, fueron tuyos
los primeros voleteos.

Cómo no pude darme cuenta
que hay ascensores prohibidos,
que hay pecados compartidos,
y que tú estabas tan cerca.

Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.

Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.

Mis anclajes no pararon tus instintos,
ni los tuyos, mis quejidos.
Y dejo correr mis tuercas
y que hormigas me retuerzan.

Quiero que no dejes de estrujarme
sin que yo te diga nada.
Que tus yemas sean legañas
enganchadas a mis vértices.

Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.

Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.

No sé que acabó sucediendo,
sólo sentí dentro dardos.
Nuestra incómoda postura
se dilató en el espacio

Se me hunde el dolor en el costado,
se me nublan los recodos,
tengo sed y estoy tragando,
no quiero no estar a tu lado.

Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí.
Y jugamos a ser humanos
en esta habitación gris.

Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí.
Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir.
Me moriré de ganas de decirte
que te voy a echar de menos…
Y las palabras se me apartan,
me vacían las entrañas

Finjo que no sé, y que no has sabido.
Finjo que no me gusta estar contigo…
Pero al perderme entre mis dedos
te recuerdo sin esfuerzo

Me moriré de ganas de decirte
que te voy a echar de menos.

santi balmes

junio 3, 2009

Hay voces y hay voces.

Eso es lo que me pasa con Santi Balmes (Pucho e Iván aparte). Aparte de tener unas letras preciosas, sin olvidar otras tantas que consiguen arranacarte una sonrisa, tiene una voz que te penetra en la mente y consigue tú sacarte la melodía de la cabeza.

Y para quien no se ha dado cuenta aún, me fascina Cataluña y sus músicos, tienen un yo qué sé que qué sé yo que me encanta.

Si tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar?