dosmildiez

diciembre 24, 2010

Empecemos pues con mi propio “revival” del 2010. Han sido muchos los momentos para recordar, aunque también hay momentos para dejar en el olvido, y por eso mismo, me quedo con los buenos.

Enero llegó con el cumpleaños de la cosa más bonita (y caprichosa) de este mundo. Y un viaje a Salamanca en el cual nos desmelenamos más de uno, rompimos botellas de ron y nos despertamos con bandas tocándonos el rey león. Nevó mucho y yo disfruté como una enana, es lo que tiene ser del sur.

En Febrero tocó hacer una visita a Barcelona. Y conocí a Jack Daniels y Nuria me acogió en su casa. Y sus padres me cuidaron como una más. Paseamos por las Ramblas y entre broma y broma, nos encontramos con cierta pelinaranja…. y disfruté como una enana junto con una de las personas más bonitas de este mundo. Celebramos el cumpleaños de Alba y fui barbuda por un día.  Y tras comenzar las clases de nuevo, empezó mi loco año de conciertos. Biffy Clyro fueron los encargados de abrir mi 2010, pasamos mucho frío y quisimos mucho a Simon. Y ese “Machines” cantado por el público será muy difícil de olvidar.

Marzo llegó con muchas sorpresas, más de las que esperaba. Me mudé, y conocí a las compañeras de piso a las que ahora tanto echo de menos. Me acostumbré a escuchar a gente hablar catalán en casa y me malacostumbraron. Y Juan me preparó una fiesta sorpresa muy bonita, y jugamos a twister y comimos y bebimos. Y para celebrar mi cumpleaños, bajé a Málaga y dije “hay un concierto de Love Of Lesbian, ¿por qué no pasarme?”. Y tanto que me pasé, fue el primero de una serie de conciertos… pero yo eso aún no lo sabía. Aguantamos con Cata como unas campeonas el concierto de Dorian y cantamos mucho con los lesbianos. Y teníamos a dos chicas delante que soltaban pompas de jabón y bailaban mucho, y me cayeron bien incluso sin conocerlas. Y solo después me di cuenta de que serían mis Giuli y Carmen, las compañeras de concierto perfectas. Y volví a celebrar mi cumpleaños con mis Vikingos queridos, me hicieron regalos bonitos e incluso jugamos a la piñata.

En Abril volví a Madrid, y recibí visitas. Catalina vino a verme, cargada con su guitarra, y de paso madrugamos mucho y nos fuimos de grupazo. Daba igual la lluvia, y allí estábamos, cantando Un día en el parque como si no hubiera un mañana. Y volví a ver a Giuli y a Carmen, y conocí a Ger, Alex, Karu, Max y más gente bella. Breve pero intenso. Y salimos y cantamos “Me amo” mientras subíamos escaleras del metro. Y después nos fuimos de Picnic extraterrestre, y pude ver a mi queridísimo Iván Ferreiro por fin, después de años. Escuché Turnedo y me emocioné. Y una semana después conocí a Zahara, y la vi en el Buho Real. Y llenó la sala de risas, chucherías y cosas bonitas, como sólo ella puede hacer. Y lloré con “Los amigos de Darío” lo que no lloré nunca.

Y los primeros días de Mayo, un golpe de suerte de estos que me dan a veces, me regaló dos abonos para el SOS 4.8, así que allí nos fuimos Juan y yo. Y saltamos con Franz Ferdinand, flipé con Sunday Drivers, me enamoré de LA y volví a reenamorarme de Love Of Lesbian (por tercera vez). Y más tarde vino uno de los fines de semana más locos del año. 3 conciertos, 16 horas de autobús y pocas, muy pocas, horas de sueño. No dudé ni un segundo en acoger a varias locas en mi casa, que se convirtió en Hostal Marlene y ellas lo llenaron de risas, mojitos y buen rollo. Me enamoré de Giuli (y su arte para picar hielo con mi encimera), me enamoré de Carmen (y de lo mona que puede llegar a ser aunque es una chica dura) y me enamoré de Aída (y de su capacidad de hacer el tonto y su risa contagiosa). Y vimos a Love Of Lesbian en un salón, y nos emocionamos con Limousinas, y sonreí tanto durante todo el concierto que las mandíbulas me dolían. Conocimos a Claudio y nos dimos cuenta de que Italia tiene que molar mucho. Y nos fuimos de Costello y nos reímos mucho. Fue mi primera experiencia post-concierto-lesbiano y moló mucho muchísimo. Al día siguiente, me fui con Jess, Alba y más gente a ver a You Me At Six. Y aunque salí decepcionadísima del concierto, ellos hicieron que esa entrada que compré (yo comprando entradas, wtf?) valiese la pena. Y nos reímos mucho con Josh, y hablamos de fútbol, le enseñamos a pronunciar “Villa” y muchas más cosas surrealistas. Y como no teníamos nada mejor que hacer, tras el concierto cogimos un bus a Barcelona y nos plantamos Alba, Jess y yo allí. Y tras un encuentro con Tere, Irene y Nuria (a la cual echaba muchísimo de menos) nos fuimos de nuevo a ver a Ymas y me quedé sin voz de tanto cantar. Y me encontré a Karu en el bar más cutre y perdido, y lo flipamos mucho. Y después vi a Maga, que cerraron un mes más que bello.

Llegó Junio y con él el verano y el fin de los exámenes. Mi junio lo abrió Zahara, armada sólo con su guitarra y un contrabajo, pero es que no le hace falta más. Nos cantó canciones bonitas y me volví a emocionar. Y tras Zahara, God is an astronaut. A los cuales adoro y admiro. Y dos semanas más tarde vinieron Nuria y Tere, y yo me junté con varios locos e hicimos días de cola para Muse. Y saltamos, cantamos y flipamos, y declaré de nuevo mi amor eterno a Matt, Chris y Dom. Y por si no estaba bastante cargado de conciertos y cosas bonitas este mes, hice las maletas y me fui a Barcelona, de nuevo. Unos días con Nuny, conversaciones varias y paseos. Y como echaba de menos a las locas del clúdefansdejohnboy, nos fuimos de picnic a un parque, para de paso celebrar el cumpleaños de Misifú. Y vino gente de todos lados solo para verla y felicitarla, conocí a Bitta, Ague, Miriam, Sonia, Korat… y lloramos todos, y cantamos. Y después nos fuimos al pueblo más perdido de Barcelona y llenamos el concierto de Love Of Lesbian (por quinta vez ya) de gorros de cumpleaños, unicornios y risas. Y (no) dormimos en un parque de niños pequeños, amanecimos en Barcelona y desayunamos churros, como señoras. Y ¿para qué dormir? Después tocó volver a Fuengirola, sin antes una parada en Madrid…

Julio fue el mes de los Vikingos, a los cuales echaba mucho de menos. Nos fuimos de moraga, quemamos la ciudad y recuperamos el tiempo perdido. Fue el mes de los proyectos con Catalina, el mes del Fuengirola Pop y la consecuente borrachera el primer día… Y ví de nuevo a Sunday Drivers, y el último día aparecieron Carmen, Giuli… y conocí a Caro, La Gafa, Sergio, Maribel, Francisco…. Llenamos el castillo de pistolas de agua, amantes guisantes y pancartas. Y vimos el mundial, pero nos daba igual. Y conquisté castillos con Carmen, acorralamos a barmans para que nos invitaran a bebida e incluso faltó una que otra camiseta. Allí supe que echaría más de menos de lo que pensaba a estas dos señoritas. Disfruté de uno de mis mejores conciertos de Love Of Lesbian, aunque con algunas lagunas. Y presentamos a los lesbianos a nuestra Zahara particular, y fliparon mucho. Fue también el mes de irme a Benidorm con Juan, ejercer de periodistas e irnos de concierto. Vi (por fin decentemente) a Placebo, Editors, Iván Ferreiro, Hola a Todo el Mundo… Fue el fin de semana en el que alguno de los lesbianos me reconociera entre la multitud, el fin de semana del Algunas Plantas más loco que he vivido hasta ahora… Fue un fin de semana muy bonito. Más tarde, más moragas con Maka, Victor, Rafa…, más días comunes pero inolvidables en el Cerdito y conversaciones que sólo nosotros entenderíamos.

Agosto y la feria de Málaga llegaron con mucho calor. Y nos fuimos de feria, y bebimos mojitos y bailamos Algunas Plantas. Y salimos reventadas a las 10 de la noche como si fuesen las 5 de la mañana. Allí conocí más a Caro, y Cata y yo decidimos llevar adelante nuestro pequeño proyecto. Y fueron tardes de fotos, confesiones y charlas. Agosto también fue el momento de las despedidas. Aprovechar los últimos días con mis fuengiroleños queridos.

En Septiembre tocó volver a Madrid, y volver al lado de Juan, y reencontrarme con Jess, Alba, Blanca, Victor… Empecé un nuevo curso, el cuál trajo sorpresas curiosas. Fue el mes de All Time Low, de Nuria, de Jess. El mes de Disco Ensemble y de ver a Saku después de mucho tiempo. Tardes bonitas y más conciertos bonitos, como el de Krilin. El mes de la Noche en blanco, de las aglomeraciones y la visita de Eduardo.

Octubre llegó con barbacoas en Narnia, paramore party’s, Supersubmarina y las noches de Independance con Jess, Alba, Victor y Blanca. Tras años, pude ver a Tenpel, y disfutar en directo de canciones que me llevaban acompañando durante mucho tiempo. Y me escapé durante una semana a Málaga y volví a ver a Supersubmarina. Y a la semana siguiente tuve visita: Juanfran, Carmen y Giuli venían para vernos, y de paso disfrutar del (que iba a ser en primer momento) el último concierto de Love Of Lesbian del 2010. Pero ya las conocéis y no aguantaron tanto. Y conocí a Juanfran, comimos juntos y me cayó mejor de lo que pensaba. Pompas, mojitos, tartas… Me enamoré de Bibi, invadimos camerinos y pasamos una de las noches más surrealistas de todo el año: parques, cervezas, copilotos, caretas y abrazos. Y por un momento pensé que era la última vez que veía a mis sevillanas…

Noviembre fue uno de los meses más bonitos de todo el año. Empecé con una sorpresa doble: me tocaron entradas para (volver a) ver a Love of Lesbian (y conocerles), y me tocó una entrada para acudir a lo Europe Music Awards… Así que allí me fui, y conocí a Hannah, y “volví a conocer” a Love Of Lesbian, volvimos a invadir camerinos y palcos. Y la noche fue bella, el teatro se llenó de sonrisas, limousinas, y simples saludos que te pueden alegrar una semana entera. La novena vez que les veía, y más que nunca me di cuenta de lo mucho que les quiero, como músicos y como personas, y lo mucho que me hacen falta. Pero por si fuera poco, un domingo cualquiera invadimos La Caja Mágica, y los hoteles de Madrid. Y pude hacer realidad uno de mis sueños: ver cantar a Hayley Williams. Nunca me olvidaré de ese momento: coger a Jess de la mano y disfrutar, cantar y emocionarnos. Y Jeremy fue la cosa más maja de este mundo. Pasé uno de los aniversarios más bonitos. Nos emocionamos, y me tragué mi vergüenza para intentar hacer un regalo “especial”. Y cuando pensé que no volvía a ver a mis sevillanas, aparecieron en Madrid. Y me encontré a Santi Balmes en mi nevera, aprendí a hacer tortilla de patata, nos fuimos a un bonito homenaje de Antonio Vega, vimos a gente bonita cantar y pasamos una noche genial, con sus “locus” y sus momentazos: control remoto, fotos, pegatinas y escapadas. Y conocimos a gente muy maja, e incluso un señor que nos invitaba a Ibiza. Y eché mucho de menos a Carmen y a Giuli…

Diciembre (uno de mis meses preferidos) llegó para acabar el año a lo grande. Juanfran y Cata aparecieron en Madrid, me pusieron muy nerviosa, pero también me llevaron de Picnic. Y allí estaba yo, con ellos dos y Juan, disfrutando como una enana con Standstill y el SEÑOR Iván Ferreiro. Y me enamoré de Enric y sus sonrisas y movimientos. Y después vinieron Maka y Rafa, y mi casa se convirtió en Hostal Marlene de nuevo. Paseamos por Madrid, comimos magdalenas, nos calentábamos las frías tardes con cafés de Starbucks… un puente de diciembre más que bonito. Y más tarde conocí a Miss Caffeina, y escuché en directo su Imposibilidad del Fenómeno. Y allí estábamos Blanca, Laura y yo, cantando y disfrutando como enanas. Fue el mes de despedirse. El mes de hacer trabajos y exámenes, escuchar conciertos por teléfono, hacer las maletas y volver a Fuengirola. Y aquí estoy, disfrutando de los últimos días del año.

Ha sido un año genial, con sus más y sus menos (y los menos los prefiero olvidar), y no podría quejarme. Gracias a todos los que habéis formado parte de él.

Pero especialmente, gracias a Juan, por seguir estando allí, y quererme y aguantarme a pesar de todo. Santa paciencia la que tienes tú conmigo (y yo contigo, alguna que otra vez, todo hay que decirlo :*). Gracias, eres una de las mejores cosas que me ha pasado nunca.

A mis vikingos, sobre todo a Maka y Victor, por ser los mejores amigos que una puede desear, después de años, y seguís a mi lado. Y gracias a Rafa por aparecer, y hacer el verano algo más especial.

Gracias a Carmen y Giuli…. Han sido mi gran descubrimiento este año. No sería ni la mitad de bueno sin vosotras. Gracias por las visitas y escapadas, los momentos que pasamos juntas y separadas, por las conferencias, las bromas internas y la confianza que tenéis en mí. Os quiero. (infinita complicidad)

Y para terminar, gracias a Jess, por ser mi compañera madrileña. Tengo tantas cosas que agradecerte que no sabría por dónde empezar. Madrid es lo que es gracias a ti. Gracias por los momentos compartidos, y aunque seas una chica dura, me has demostrado tantas cosas que… a veces pienso que no me merezco tu amistad. Gracias por ser tan maravillosa. (yeah, i just lost my mind, but i still got you).

Nos espera un 2011 inolvidable, lleno de momentos preciosos. Lo sé.