Hoy estoy falta de palabras. Se escaparon todas mientras corría por la Gran Vía, con un perro ladrando detrás. Se escaparon junto con el último de mis alientos, cuando suspiraba sentada enfrente de una chimenea.

Así que dejaré que hoy sean ellos quienes hablen por mí.

Anuncios

enero 8, 2011

es verdad.

Es verdad que más de una vez me asusté y huí. Y también es verdad que ahora, más que nunca, estoy asustada, tengo ganas de meterme bajo mis sábanas y no salir en un buen rato, hasta que se pase la tormenta. Y que más de una vez quise abandonar, salir corriendo, olvidar mi lado pesimista, ver el vaso medio vacío y decir “qué más da“. Pero no sería de mi estilo, sería demasiado fácil. Y ¿desde cuándo yo hago algo de manera simple y fácil?


hoy no
y mañana tampoco.