calor

Julio 24, 2009

Siempre he tenido la curiosidad de si “calor” es femenino o masculino, porque utilizo las dos formas. Despues de echarle un vistazo a la RAE y ver que se aceptan las dos formas…: ¡qué maldita calor hace, madre mía!

Vale, que sí, “vengo de un lugar bastante frio y blablabla”, y mira que me gusta que haga calor, pero es que esto no es normal. Acabo de salir a la calle para mandar un simple fax, y entre que he tenido que dar una vuelta tremenda porque la Avenida de Jesús Santos Rein está totalmente cortada (me cago en las obras), que no me llevé las gafas de sol y que, además, no llevaba botella de agua, pensé que iba a morir. Esto es la muerte. Que por cierto, maldigo las obras, las odio y tambien odio el Ayuntamiento de Fuengirola y a nuestra “querida” alcaldesa. No se puede agujerear una avenida entera sin poner un paso peatonal, chapuceros.

Y el calor es todo culpa de Estados Unidos. Maldita sea ¡¿queréis respetar el protocolo de Kyoto?! Que nos vamos a asar vivos, y no habrá ni hielo en los polos, ni osos polares, ni pinguinos (por cierto, muy gracioso el anuncio de Mixta), ni nada de nada. Malditos seáis todos.

Si es que lo único bueno que tiene Estados Unidos es la música. Tantos científicos, tantas inversiones ¿para qué? ¿para sacar una nueva marca de crema antiarrugas? Tanto para que al final a jóvenes como yo (somos muchos, aunque no lo parezca) solo nos interesen eventos como el Warped Tour. Oh, bendita invención de los americanos… ni siquiera el descubrimiento de la bombilla llega a la altura del Warped Tour. Y esas cosas en Europa no hay, bueno, en Londres y Paris, y mucho que es. ¡Maldita España! En ese tipo de eventos se nos considera del tercer mundo, y oye, sabemos montar buenos festivales. Mira el FIB. Bueno… aunque el escenario se caiga a cachos y haya incendios, ¡pero es un buen festival! ¡Spain exists! Ahora que lo menciono, gran invento lo del twitter, seguro que no ha sido un americano.

Pero para estadounidense que vale la pena ya está Fred Mascherino, y seguro que actúa en el Warped Tour. Me voy a seguir escuchando su CD, creo que me hace falta desestresarme…

no estaba muerta

Julio 9, 2009

…estaba de parranda, o casi.

Más de un mes sin postear nada en este santo lugar. Exámenes finales, selectividad, fiesta post-selectividad, San Juan, Murcia… La verdad es que hay cosas que contar, sí, pero empecemos por el principio.

Me puedo saltar los examenes finales, porque ya sufrí bastante. Queridos profesores: gracias por meternos caña y, sobre todo, por aguantar mi cara de sobada todas las mañanas. Os debo una. Muy Grande. Pero… tanta caña al final resulta pesada: estás 15 días, estudiando como una posesa para saberte la vida de Franco de pe a pa, aprenderte de memoria la forma de construcción de la arquitectura gótica, los nexos ingleses, los españoles (que tienen aún más tela), y para “ilustrar” nuestros queridos diccionarios de latín y griego. Y ¿para qué? ¿para qué te pregunten 4 chorradas (el exámen de arte aún me duele)? SI. Pero eso no es lo peor. Queridos correctores de Málaga entera que se han encargado este año de los exámenes de selectividad: sois unos capullos. Debería callarme porque mucha gente me pegaría por quejarme de mi nota, pero duele. Duele saber que hiciste perfecto el texto de latín y tienes perfecta la literatura (¡SI, copié, lo confieso!) y que te pongan un 8. Duele saber que contaste hasta la vida de los autores y de sus familias en el exámen de arte (que si aun no lo sabíais, estaba tirado) para que después te pongan un 7′5. Gracias. No me volveré a fiar de nadie (y voy a poner musica tranquilita [here comes the sun] porque me está dando el telele). Es una bofetada para estar preparada en la facultad. Pero en fin, conseguí lo que quería, no bajar la media, y una gran experiencia (sobre todo escuchar a Macarena gritar “CÓOOOOOOOOOOOOOOMO” en el exámen de historia).

Y después… que empiece la fiesta, que en realidad no fue tanta fiesta. Tiene gracia que cierto amigo me llamara preguntandome la misma tarde de acabar los exámenes “¿Qué? ¿Ya estás borracha?”. Pero yo estaba dando un paseo tranquila con algunos amigos porque en relidad “no sabíamos que hacer con nuestras vidas”. “Y ahora ¿qué?” pensabamos. Ahora a esperar las notas (8′43) y a echar matrículas como loca. Y de paso celebrar San Juan.

De este último San Juan… debo decir… que demasiadas cosas no me esperaba. Ni me esperaba encontrar a más de la mitad del claustro de profesores (la mayoría de ellos con el puntito del alcohol) a 3 metros de nuestra hoguera, ni acabar siendo acosada, ni bañarme a las tantas de la noche (nunca lo he hecho). Maps de los Yeah Yeah Yeahs. No me quejo, nunca me quejo, solo me habría gustado tener a cierta persona a mi lado esa noche.

Notas, reclamación, segundas notas, preinscripciones (Málaga y Madrid). Que nunca lo he dicho antes, voy a hacer una gran locura: meterme en Derecho (junto con Periodismo, no os preocupéis). Lo que tira, tira, pero hay que asegurar el terreno señores. Y entre preinscripción y preinscripción, viaje a Murcia (gracias).

Y perder a un gran artista, que ahora es una leyenda y un icono. No voy a ir de supermegahiper fan, no lo soy ni nunca lo fui, pero crecí escuchando a Michael Jackson, al igual que los Beatles, eran la banda sonora de mi casa (me llega a pillar la muerte de John Lennon y ahí sí que me muero). Nunca me creí del todo el tema de la pederastia y me fastidia que ahora se le recuerde y se le homenajee más de lo que debería haberse hecho mientras estaba vivo. Lo que nadie me negará es que fue una de las personas que más ayuda ofreció a los que la necesitaban y que se fue demasiado pronto (gone too soon). Un ARTISTA, con todas las letras, a sus 50 años, enfermo o no, tiene muchísimo que ofrecer. Tenía una mente prodigiosa para la música y de esas cada vez quedan menos… In the closet. Nunca me gustaron (digo demasiado la palabra “nunca”) los circos que montan al morir una estrella, pero debo confesar que me emocioné y mucho con todos los homenajes que se le hicieron. Porque todo es poco para una persona que ha dedicado 45 de sus 50 años a la música, hizo disfrutar a generaciones enteras,  donó una fortuna a los necesitados y lo único que recibió a cambio fue el hecho de ser calumniado, calificado de pederasta, vergüenza para la raza negra y cosas  peores. Ahora, comeros vuestras palabras con patatas. Y como dice esa GRAN grase de la película “V de Vendetta” (y cambiándola un poco): “Debajo de esta máscara hay un icono, y los iconos son a prueba de balas“.

Llevo demasiado tiempo escribiendo esto, y aún no sé con qué finalidad lo hice. Voy a seguir escuchando discos de The Beatles y Michael Jackson como la tonta que se emociona demasiado que soy, y seguiré siendo feliz con mis discos poppies (si, cariño, yo tambien te quiero).

Can’t let him get away

Buenas noches.

reflexiones

Mayo 14, 2009

Se debería escribir un libro: “Crónicas de un estudiante de 2º de bachillerato”.

Tendría todo el repertorio existente e inexistente de insultos hacia los profesores tocapelotas, las clases de itinerario mixto (ejem ejem), el “compañerismo” y, sobre todo, hacia nuestro querido sistema educativo.

Tambien recogería varias recetas “de toda la vida” para aguantar horas y horas sin dormir, o consejos de maquillaje para disimular esas bonitas bolsitas que salen debajo de los ojos. Tambien ofrecería ideas para sacar tiempo de donde no lo hay y, si el GRAN MAESTRO accede, se os enseñaría cómo echar una siestecilla en clase. Eso si, con los ojos abiertos.

No incluirá métodos para hacer chuletas (los trabajos manuales a mi no me valen).

Y con esto y un bizcocho, me voy a seguir estudiando.

*

Abril 12, 2009

Hoy me siento libre para escribir lo que me da la gana en este blog (más de lo que hago normalmente), que para algo es mío.

Por una parte, me siento ofendida y un poco reemplazada, pero todo se queda en palabras insignificantes teniendo en cuenta que he pasado gran parte de la semana santa con una gran compañía. ¿Que podría haber sido mejor? Claro, el dolor de garganta podría haber esperado un poco y de paso me haría perder algunas clases, pero no me quejo. Debí haber leído más, debí haber estudiado algo (aunque sea muy poco), pero hoy es sábado, estoy en casa ya que el viaje en autobus me ha agotado completamente, me dispongo a escuchar el New Sentimentality de Toe y pienso que mañana no haré otra cosa que dormir y estar tirada en el sofá viendo la tele, y oye, no tengo ningún remordimiento de conciencia. Son fiestas, me merezco el descanso, y punto.

Aparte de eso, me niego a tener que decir adiós, o a ver como tiran por la borda sus ideales por un par de tetas. Y que se dé por aludido quien quiera.

notas.

Marzo 30, 2009

papás

Son mis padres. Y los quiero, mucho.

Felicidades, mamá. Te echo de menos, papá.

*clocks

Marzo 26, 2009

clocks

Me considero una maniática del tiempo. Cuento los segundos, me quedo mirando las agujas del reloj durante minutos y escucho el “tick tack” como si fuese la más bella melodía. Suelo tener manías muy raras relacionadas con el tiempo y los relojes: adivinar los minutos que han pasado o fijarme en los números capicúos mientras veo una película. Pero por otro lado, odio contar los días, se me hacen interminables y sufro como una condenada.

Bebiendo el tiempo. Algo que me rodea y de lo que yo misma soy parte, bebiendo, alimentándome de los segundos, los minutos, el “tick tack” del reloj.

Pero, para ser sinceros, ahora mismo deseo que se paren los relojes, y que el minutero no haga movimiento alguno. Quiero quedarme donde estoy, como estoy y con quien. Quiero tener mis diecisiete años y que no se vayan a ningún lado, que los echaré de menos. Y no empezaré a enumerar todo lo que he vivido con ellos, porque será interminable. Gracias diecisiete por vivir tanto conmigo, por ofrecerme tantas cosas, sonreir, llorar, perder y ganar. Cada segundo, bebiendo el tiempo, como siempre.

madrid

Marzo 22, 2009

Quiero volver.

piter

retiro

9/10

jueguetito

Marzo 17, 2009

5/10 exámenes.

*

Febrero 23, 2009

Cuando quise esconderme, encontré algo sin querer. Y queriendo aprovechar el momento no dudé en lanzarme de cabeza. Habría querido conocer, saborear, tener y querer esto muchísimo antes, pero ya sabes, a todo le llega su tiempo. Sin querer queriendo me atrapaste y el querer crece día a día, porque una sonrisa lo es todo, porque el sentimiento no tiene precio, ni límite posible. Y ¿sabes qué? Quería decir muchas cosas con esto, pero al final todo se resume en dos palabras:

Te quiero.

gracias

Febrero 20, 2009

Puedo ser insoportable, quisquillosa, maniática, e incluso a veces, desagradable. Puedo molestar, meter el dedo en la llaga (como esa escultura tan bonita de Santo Tomás…), ser inoportuna, y más de una persona puede decirte que soy extremadamente borde. Pero tengo clara una cosa: nadie nunca podrá llamarme desagradecida.

thanks